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Propósito, finalidad, función, resultado y consecuencia (sin corregir)

La permanencia del lector frente a este texto borrador queda exclusivamente bajo su responsabilidad.
El autor (léase yo) no se hace responsable por cualquier rebaba que tatúe con tinta indeleble su retina afectándolo psicológicamente.
Según mi entender este texto es apócrifo y nadie debería leerlo.

Una de las cualidades excluyentes que diferencia a los animales inteligentes del resto es la de utilizar herramientas. En el acto mismo del hombre al utilizar una herramienta racionalmente, está dándole un uso específico a esta herramienta. Vale resaltar el calificativo “racionalmente” ya que en este acto se debe dar el uso “de” y “a” esta herramienta concientemente con un fin especifico de lograr algo, una segunda instancia que no hubiera sido posible sin la implementación de “la herramienta adecuadamente adecuada”.
Vale también resaltar la diferenciación “de” usar una herramienta con la de dar uso “a” una herramienta. En ambas queda implícito que una herramienta tiene un uso especifico, la cual fue asignada por quien descubrió, pensó, inventó, desarrolló y optimizó su uso. Esto sirve para dejar en claro que una botella tiene la función “de” embotellar, de contener líquidos (por lo que fue creada), pero sin embargo puedo utilizar “a” la botella para formar un lindo velador y su función ahora es la de sostenerlo y darle estética. Sin embargo podemos descifrar que en ambos casos la función viene dada por quien dio lugar, pensó, desarrolló y optimizó su uso. En el caso de la botella como envase por quien ideo su primera función; en el velador por quien imagino que ese elemento podría ser utilizado para desarrollar otro en forma eficiente dándole nuevo lugar y función.
Podemos decir que un destornillador y una pinza sirven tanto para sacar una muela, un tornillo y una tuerca. Sin embargo, podemos apreciar que nadie que se digne de inteligente fuera de los cánones sádicos elegiría a un dentista que le quite la muela con un destornillador ni con una pinza. Sin embargo, si solo contáramos con un destornillador y una pinza para quitarnos esta muela sin dudas elegiríamos la pinza. Sin embardo en el consiente e inconsciente colectivo todos sabemos cual es la función del destornillador y de la pinza, y cual funciona mejor para sacar un tornillo o una tuerca. Función es la cualidad implícita en el objeto por su creador o por quien lo usa para poner en análisis su eficiencia.
Función es un acto por si mismo, aislado y anclado en una puesta a prueba de algo para satisfacer un propósito en forma racional, correcta y eficientemente con la finalidad de juzgarlo según su resultado final y/o eficiencia en respuesta para con el propósito planteado. Así como las cosas no tienen, toda función es una idea psíquica intelectual del individuo según a que quiera aplicarlo o que fin pretenda de su uso.
Solo cuando defino y limito cual es la función de algo puedo recién juzgar si funciona. Es similar a la función matemática, por la cual yo ingreso el dato que interpretará y dará como resultado…..

F (X) = algo ( +-x / ) X
Función de algo (Forma de uso) = objeto a analizar (modificado por) Forma de uso

La forma de uso es elegida por quien analizará el objeto a priori.
El objeto es por si mismo y se lo juzgará en función de una forma de uso.

Si el resultado de aplicar dicha ecuación conciente a los resultados deseados, podemos afirmar que la puesta a prueba de un objeto utilizado de cierta forma cumple con la función adecuada a nuestros fines. Un objeto cumple con una función al solucionar un problema planteado de forma eficiente. La expresión “funciona o no funciona” es la cuantificación individual aplicada a un asunto, cosa o problema para calificarla de eficiente o ineficiente, no siendo implícita sino asignable por quien la juzga. La función sirve como herramienta para comparar y juzgar cosas desde un punto inerte y equitativo.
Entonces estaríamos en condiciones de poner en juzgamiento el funcionamiento de la pinza y el destornillador para sacar la muela. El destornillador funcionaría clavándolo, generando un hoyo en la boca hasta poder quitar la muela. En cambio con la pinza podríamos tomar la muela, moverla lentamente desprendiéndola de a poco, aflojándola generando un dolor menor al anterior. Podríamos afirmar que la pinza funciona mejor que el destornillador en el caso de quitar una muela. Sin embargo remarcaríamos que el método correcto sería poner en uso los conocimientos de un dentista que implementando “la herramienta adecuadamente adecuada” satisfacerá en forma más eficiente nuestra función, permitiéndonos dormir sin dolor. Aquí se desprende que desligamos en lo posible el consciente y inconsciente colectivo para medir el uso de la herramienta objetivamente.
Al crear o actuar concientemente uno siempre tiene un propósito que se transforma en el desencadenante de la finalidad. La función es el acto por el cual se lleva a cabo este propósito.
Propósito es el acto primero por el cual se encamina el problema a solucionar o conllevar con una función. Es la actitud a tomar, es el valor agregado a la simple solución de un problema que podría ser resuelto en forma directa por la función. Es el deseo de quien lo propone como una forma de apuntar mas arriba, no ligándose y quedando atado al simple echo de funcionar como acto mecánico desprovisto de emoción.
La finalidad es el resultado que se persigue o se anhela al desarrollar el propósito por medio de la función
El Propósito tiene algo por cumplir, la función lo cumple, la finalidad es el resultado deseado del proceso.
¿Por qué existen distintos modelos de autos? Dividamos la respuesta en 3 partes:

- Porque cumplen distintos propósitos: Quien los crea entiende que hay distintos potenciales compradores; porque son pensados para satisfacer diferentes necesidades.
- Porque cumplen distintas funciones: más lentos, más rápidos, más grandes, más pequeños, gasoleros, nafteros, etc.
- Porque cumplen distintas finalidades: si me voy de levante elegiré sin dudas el descapotable y dejare amarrado al farol el fitito.

En este ejemplo podríamos agregar la visión del comprador, que además de utilizar al auto para desplazarse, elige el ultimo modelo súper full de 4x4. Su propósito es aparentar con la finalidad de integrarse a esa elite elegida. En este acto el comprador da la función a la 4x4 de escalera para elevarse hacia su finalidad, siendo solo el tiempo el que demostrara si tuvo éxito en su emprendimiento o si acabara señalado por la elite a alcanzar como el nuevo rico grasa. A priori podríamos afirmar que el comprador cambió o modificó la función de la 4x4 respecto de su propósito y finalidad. Esto es una verdad a medias, ya que el objeto no tiene función por si mismo, sino que es el acto racional de medirlo y juzgarlo o de utilizar esa herramienta lo que define su función en esa situación. Aquí caemos nuevamente en la definición de que el comprador utilizó a la herramienta con una finalidad diferente para la que fue originalmente pensado. Basándonos en la metáfora anterior podríamos decir que el auto funciona de escalera en el garaje para que su dueño cambie la lamparita que se quemó. ¿Pero hasta qué punto podríamos seguir asignándole funciones a algo? ¿Cuál es realmente la función del auto?
Cuando los padres les crean la ilusión a los niños de la venida de Papa Noel, estos tienen el propósito de hacer felices a sus niños entregándoles regalos con la finalidad de crearles un mundo de fantasías y felicidad con el cual se desarrollaran como personas de bien. Sin embargo muchos de estos niños al enterarse de que Papa Noel no existe sienten una sensación de traición y mentira de sus padres hacia ellos. ¿Podríamos afirmar entonces que Papa Noel cumple la función de traicionar a los hijos o que los padres tienen el propósito de traicionarlos?
El propósito tiene el modo en que son usadas las cosas, para que son explotadas. La finalidad es la imagen ideal y hacia donde se quiere llegar. También la finalidad es el resultado, querido o no de lo realizado. Podríamos definirlo como la consecuencia. La finalidad es el acto acabado que debería llegar a suceder si nuestra idea de propósito es llevada a cabo con la función correcta. Es siempre la finalidad un acto acabado aunque este sea un acto a futuro. Podremos cumplir con nuestra finalidad si desarrollamos y llevamos a cabo el propósito por medio de una función adecuada.
El propósito expresa que una cosa es oportuna o se relaciona para llevar a cabo una finalidad. Existe un limite muy pequeño, casi imperceptible entre el propósito y la finalidad, distingo y defino al propósito como el acto intelectual primario, y a la finalidad como el resultado de llevar a cabo ese acto.
Estoy en el cuarto de mi novia, nos peleamos. Mi propósito es que ella denote mi enojo. Salgo rápido y pego un puertazo. La función de la puerta es cerrarse, aislar, dar intimidad. El propósito nace directa y exclusivamente de mí. Yo puedo juzgar a la puerta si sirvió o no para satisfacer mi propósito, según que tan fuerte fue el ruido provocado puedo saber si funciono a mi propósito. La finalidad fue demostrarle a mi novia mi enojo para que no vuelva a hacer eso que me molesto y vivamos felices y contentos, pero también como efecto residual, como consecuencia no deseada el echo de que ella se sintió agredida, acto aislado de mi propósito, puede ocasionar el efecto negativo al deseado y que ella me deje. La finalidad es consecuencia del propósito siendo no solo el acto deseado sino todo efecto causado por éste.
Cuanto mas alejadas estén las consecuencias de la finalidad ideal estaremos mas lejos de afirmar que el modo de llevar a cabo la función de nuestro propósito sea correcto.
Para analizar una obra son fundamentales estos tres conceptos:
- que quiero, que hago y hacia donde voy.
- como lo hago y que herramientas uso
- el resultado de dichos actos y sus consecuencias residuales.
Poniendo en crisis el propósito, la función y la finalidad podremos juzgar una obra más objetivamente, desligándola de la individualidad, de los gustos y ser más fiel a la razón que al corazón y la mente.El propósito induce y propone, la función conduce y la finalidad es la consecuencia analizable más gráfica, de la cual podremos deducir el buen o mal funcionamiento afinando la puntería al juzgamiento correcto y preciso.

 

1 Response to Propósito, finalidad, función, resultado y consecuencia (sin corregir)

  1. Anónimo Says:
    esta buena....me gusta deberia poner mas informacion y complementar un poco mas aun