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Tipología y Arquitectura Ver. 1.1

Tipología y Arquitectura, ¿Cáncer o trampolín del diseño?





" y algún día, todos los hombres serán poetas..."Carlos Marx.





“...Queda por último, en pie esta pregunta ¿tiene sentido Hablar Hoy del concepto de tipo? Puede que se haya puesto de manifiesto que no tiene sentido el aplicar las viejas definiciones a las nuevas situaciones y que, por tanto, el concepto de tipo debe ser olvidado. Pero entender qué significa el concepto de tipo es, en todo caso y hoy también, entender cuál sea la naturaleza de la obra de arquitectura.”

RAFAEL MONEO, Oppositions, New York, 1978






El conocimiento intenta alejarse del caos. En esta búsqueda se afilia inconscientemente con el orden. Es aquí, en su afán de orden, donde surge la tipología. Cada cosa en su lugar. Intentamos formar relaciones, dando a las cosa un tipo, catalogándolo para hacerlo reconocible. En el acto evolutivo del conocimiento personal, cada saber que respiramos modifica nuestra esencia. No soportamos que algo no cuaje con el resto.

Imaginemos una mudanza, llega el desorden en cajas y bolsas. Olvidaron describir en cada caja lo que guardaba. Empezamos a incursionar. Observamos cada objeto, lo identificamos y los agrupamos a la ligera, casi sin pensar, instintivamente. Ponemos los vasos con los vasos, los cubiertos con los cubiertos, los tenedores con los tenedores, los libros con los libros. A su vez, todo aquello que no sabemos que es o nos lleva más tiempo identificar lo apilamos en un rincón. Cuando todo esté ordenado, cuando nos sintamos a gusto con el orden que fundamos nos queda un camino por recorrer: conocer, interpretar y catalogar cada uno de los objetos que amontonamos en la esquina. Ya separamos por tipos: los vasos altos con los altos, los bajos con los bajos, pero ¿dónde colocar este pendorcho plateado? Mi mente se traba en discordia por no poder alcanzar rápidamente el orden deseado frente a este objeto desconocido. ¿Lo coloco con los tornillos, con los clavos o con los otros pendorchos del monton? Es en el momento en que descubro que es, cuando lo reconozco (previo análisis intelectual), cuando puedo catalogarlo con sus tipos; o bien, si debo crear un nuevo tipo, nombrando el cajón chiquito del mueble con la etiqueta pendorchos, y así darle identidad en mi mundo y darle nuevamente orden a mi vida. La próxima vez que necesite de un pendorcho podré acercarme al cajón chiquito y tomar uno, dejando de lado la ignorancia que antes me limitaba y me impedía tener utilidad de su existencia. Ahora bien, ese objeto que tipifique como pendorcho puede que haya sido la tan preciada pieza que faltaba en el Apolo 13 y provoco la falla. El tipo no responde a la función solamente, sino que plantea un orden abstracto-racional y es un acto netamente individual, en el que se puede coincidir o rechazar tipificaciones ajenas.



“Entonces ¿qué es el tipo? Tal vez pueda ser definido como aquel concepto que describe un grupo de objetos caracterizados por tener la misma estructura formal. No se trata, pues, ni de un diagrama espacial, ni del término medio de una serie. El concepto de tipo se basa fundamentalmente en la posibilidad de agrupar los objetos sirviéndose de aquellas similitudes estructurales que le son inherentes, podría decirse incluso, que el tipo permite pensar en grupos”.....

“...Si la noción de tipo se acepta se comprenderá por qué y cómo el arquitecto comienza por identificar su trabajo con la producción de un tipo concreto. Hay pues, que hacer constar cómo el arquitecto queda prendido, en primer término, en el tipo, al ser el tipo el concepto de que dispone para aprender las cosas, el objeto de su trabajo. Más tarde actuará sobre él: destruyéndolo, transformándolo, o respetándolo. Pero su trabajo comienza, en todo caso, con el reconocimiento del tipo”....

RAFAEL MONEO, Oppositions, New York, 1978




¿Entonces, antes del tipo no había diseño? No, antes del tipo no había conciencia de tipo. El conocimiento del tipo no es el comienzo, existe un paso previo. Antes de todo hay un acto que es el conocimiento del objeto libre de toda tipificación. Es un acercamiento desde la ignorancia. El arquitecto primero se encontrará con objetos, aislados, diferentes. Su estudio, comprensión y sensibilidad dará lugar que con el tiempo pueda a través de su conocimiento y memoria tipificar cada obra concientemente. Hay en la tipificación un conocimiento previo al manifiesto de la razón en su acto selectivo-analítico. Es aquí donde comienza el conocimiento y el acto de diseño. El simple acto de reconocer las tipologías, de darle origen, de descartar, de seleccionar entre varias opciones y agrupar en forma conciente acorde a sensaciones, ya sea en forma liviana o profunda nos da nota de un acto de inteligencia y de conocimiento. Al momento de diseñar la memoria entra en acción. Todo acto se plasma por medio de la memoria que nos permite tener a mano todo aquel conocimiento que adquirimos. Al tener conciencia en el acto de diseñar hay conocimiento aplicado. Para Quatremère de Quincy (teórico francés a fines del SXVIII) el concepto de tipo en arquitectura permite establecer lazos con el pasado.

El concepto de tipo sin duda nos entrelaza con el pasado, con aquellas cosas que marcaron nuestra memoria. Sin embargo vuelve a salir a luz el tema de la forma. Si entendemos la forma como morfología no es un acto suficiente como para crear o definir un tipo. En cambio si hablamos de una forma intelectual, aquella que no tiene explicación racional sino emocional-sensitiva podremos asociar el tipo con la forma.

Planteo desde hace tiempo el siguiente ejemplo:





Esta imagen que antecede plantea un ejercicio interesante al caso. Estaba esperando el comienzo de una teórica en la facultad mientras miraba esa imagen dibujada en un pizarrón y me asombraba del grado de abstracción que posee la mente humana para hacer asociaciones. Es llanamente reconocible lo que representa. Sin embargo, dista mucho de ser la representación fehaciente de la realidad, pero mentalmente todo individuo con el mínimo poder racional puede identificar a que hace alusión. Es más que dos puntos y un paréntesis rotado insertos en un círculo. Una vez, una arquitecta me contesto que eso era “una iconografía” con el afán de salir triunfal de una discusión, sin embargo no pensó en el significado de la palabra. Una iconografía (o icono en la simplificación actual) viene del griego eikón, imagen, y gráfo, describir). Esta imagen, este garabato al ser definido como iconografía se le esta dando un significado. Precisamente ese significado, eso que describe, esa connotación de la que no puede escaparse fácilmente es la esencia de la tipificación. El reconocer una imagen mental que se acerque lo más posible a la esencia del objeto es un acto intelectual, desnudamente individual y difícilmente transmisible. Esta imagen mental, esta conexión con lo real es la antesala de la creación pero no el comienzo. Podría sentarme y plantearme dibujar eternamente caras, rostros, más reales, menos reales, pero la esencia seguiría siendo la misma, la conexión mental seria idéntica.



"que el objeto arquitectónico puede denotar la función o connotar otras cosas. . . desde esta perspectiva, la calificación de "función" se extiende a todas las finalidades comunicativas de un objeto, dado que en la vida asociativa las connotaciones "simbólicas" del objeto útil no son menos útiles que sus detonaciones funcionales. Resulta evidente que las connotaciones simbólicas se consideran funcionales no solamente en sentido metafórico, sino también porque comunican una utilidad social del objeto que no se identifica inmediatamente con la función en sentido estricto."

UMBERTO ECO "La Estructura Ausente. Introducción a la Semiótica" (Pág. 294-295)



Quatremère en un ensayo fundamenta que el tipo es una abstracción, mientras que el modelo es un objeto concreto que se copia exactamente.

El concepto de copiar es distinto del de duplicar. En el acto de copiar existe siempre una interpretación. El individuo reinventa del modelo, reinterpreta para llegar a un nuevo objeto, distinto del original, con identidad propia. En el acto de duplicar no hay acto intelectual. Todo se simplifica en una mera repetición del modelo.

Queda implícito en el concepto de tipo el acto de copiar, y en el arquetipo o modelo el de duplicar. El arquetipo es el modelo físico y la tipología la idea abstracta del arquetipo.



"¿Qué es la arquitectura? ¿Debería acaso definirla, como Vitruvio, como el arte de construir? No. Esa definición conlleva un error terrible. Vitruvio confunde el efecto con la causa. La concepción de la obra precede a su ejecución. Nuestros primeros padres no construyeron sus cabañas sino después de haber concebido su imagen. Esa creación que constituye la arquitectura es una producción del espíritu por medio de la cual podemos definir el arte de producir y de llevar a la perfección cualquier edificio. El arte de construir no es pues más que un arte secundario que me parece conveniente definir como la parte científica de la arquitectura" (de la Introducción).

ÉTIENNE-LOUIS BOULLÉE (Architecture. Essai sur l'art, 1780?)




Tal vez podamos pensar en la tipología como la imagen Platónica perfecta ejemplificada en el "Mito de la Caverna", como aquella aglomeración de factores ideales que conforman la esencia. El argumento de este mito trata acerca de un grupo de esclavos encadenados desde su niñez a unos sitiales en el interior de una caverna mirando fijamente la pared del fondo (como si fuera en el cine). Detrás de ellos, en donde estaría ubicado el ingreso o la salida al mundo libre y real, hay una fuente de iluminación, un fuego, y entre medio pasa gente, animales y cosas. La idea es demostrar que si a estos esclavos les preguntan como es un hombre o un caballo, describirían solo una imagen reflejada pero no la realidad. Platón creía que nuestro mundo es como el mundo de los esclavos, solo vemos sombras proyectadas, hay un mundo al cual no tenemos acceso pero es el real. Para dar a comprender ciertos aspectos cognitivos, Platón plantea la teoría del "Universo de las Ideas" y el "Universo de los Objetos y Seres Vivos". Es así que aparece un nexo que lo define como el "alma", el cual pertenecía originariamente a un mundo supraterrenal donde estaban los arquetipos ideales y perfectos (universo de las ideas) de todas las cosas y que al encarnarse, proceso que tomaba como castigo (caída), traía a este mundo esos conceptos y por este motivo podía hacer abstracciones universales.



"... el mismo género de obras o trabajos está compuesto de una parte más o menos mecánica que se llama "oficio", y de una parte dependiente de la facultad del intelecto llamada "arte" (...) Admitiendo tal división, de la definición genérica de la "arquitectura" como el arte de construir excluiremos lo que corresponda a la parte material. Limitándonos a lo que tiene como base no las necesidades físicas sino las combinaciones de los ordenes, de la inteligencia y del placer moral" (de la voz "Architecture").

A.C.QUATREMÈRE DE QUINCY (Charles-Joseph Panckoucke (ed.): Encyclopédie Méthodique. Architecture, Tomo I, 1788)




La creación de tipos es una sensación intelectual netamente personal, en la cual se encuentran similitudes sensoriales intelectuales e intuitivas que nos hacen leer que dos obras poseen características en común. Estas características no se limitan a una simple morfología, sino que hablan desde una poesía más oculta, casi esencial que nos transforma en locutores sensoriales de alguna connotación con la cual trazamos conjuntos de obras. Es necesario destacar que las tipologías no son actos o leyes naturales sino puramente artificiales e intelectuales, y que no son las que agrupan a las obras u objetos sino que son los individuos en sus actos racionales-sensitivos los que dan el nombre de topología al o los conjuntos de relaciones planteados.

En la película “Matrix”, un programa inteligente planteaba su confusión y desconcierto al tipificar a las razas de animales.



“Quisiera compartir una revelación que he tenido durante mi tiempo aquí.

Me di cuenta cuando traté de clasificar su especie y me di cuenta de que Uds. no son realmente mamíferos. Todos los mamíferos en este planeta desarrollan equilibrio con el ambiente que los rodea. Pero Uds., los humanos, no. Llegan a una zona y se multiplican. Se multiplican hasta consumir todos los recursos naturales. Su única manera de sobrevivir es esparciéndose a otra zona.

Hay otro organismo en este planeta que sigue el mismo patrón. ¿Sabe cuál es? El virus.

Los seres humanos son una enfermedad. Un cáncer de este planeta. Uds. son una plaga. Y nosotros somos la cura.”

MATRIX - Monologo del Agente Smith a Morfeo




Uno puede o no estar de acuerdo con esta idea, pero para el programa inteligente esto era un hecho indiscutible ya que su sensibilidad y razón así lo entendía. La idea de tipo reintroduce la noción de centro disciplinario, un centro de conocimiento y de legibilidad, dado que el tipo puede inducir nuevas creaciones a partir de “su acción como base de obras que no tienen semejanza entre ellas” (Quatremere de Quincy)

Se puede reconocer la importancia de la descripción tipológica de la arquitectura siempre que reconozcamos el carácter provisorio y conjetural de esos tipos, y no como valores objetivos y propios de la institución, elemento, etc., analizado.



"... el arquitecto (architectore) será aquel que con un método y un procedimiento determinados y dignos de admiración haya estudiado el modo de proyectar en teoría y también de llevar a cabo en la práctica cualquier obra que, a partir del desplazamiento de los pesos y la unión y el ensamble de los cuerpos, se adecue, de una forma hermosísima, a las necesidades más propias de los seres humanos" (del Proemio).

LEON BATTISTA ALBERTI (De Re Aedificatoria, 1452?)



“....El hecho de nombrar, de dar nombre a la obra de arquitectura, fuerza, por si misma la naturaleza del lenguaje, a la tipificación. La identificación de un elemento de arquitectura, tal como la “columna”, o de un edificio, tal como un “tribunal”, implica una categoría entera de objetos similares, de objetos con características comunes. Esto significa que el lenguaje también reconoce, implícitamente, el concepto de tipo.

RAFAEL MONEO, Oppositions, New York, 1978




Tenemos que traducir naturaleza por esencia. Todo acto humano que modifique la realidad por medio de un acto creativo utilizando la razón es un proceso artificial. Podemos entender que todo acto humano esta ligado a un proceso de su naturaleza inteligente, pero todo lo que crea: una piedra tallada, un edificio, un adorno, un cuento; todo aquello que traspase el limite del pensamiento a la materia o a la ficción es artificial, producto de la naturaleza humana.

Como primera instancia se está subordinando el tipo al lenguaje. ¿Acá vale preguntar, que es primero, el huevo o la gallina? ¿Es el lenguaje el que en su acto compositivo por repetición y ley termina determinando el tipo o es el tipo en el que en su multiplicación natural y original termina dando forma a un lenguaje que permita consolidar obras acorde a el? Van de Velde opinaba que solo podia desarrollarse un sistema tipológico sólido después de la producción de obras individuales, obras que debían basarse en una creatividad no controlada por ninguna restricción normativa. Muthesius pensaba que el diseñador creativo debía realizar su trabajo dentro del marco de un conjunto de normas.



"No se sabe si goza porque conoce o conoce porque goza"

LEOPOLDO MARECHAL "Descenso y Ascenso del Alma por la belleza"



Tanto la idea de Muthesius como la de Van de Velde se cumplen en todo acto de diseño. Una tipología surge de la repetición de tipos, en caso contrario sería un caso único en el que sería imposible plantear un sistema lógico. Pero también, al existir la libertad, cada individuo en mayor o en menor medida práctica bajo sus propias normas (hasta los Dadaístas más anarquistas trabajaban bajo sus normas, aunque estas consistan en buscar la ausencia de normas)

A menudo, los protagonistas de la vanguardia han criticado los estudios tipológicos porque la idea de estos parece entrañar la noción de imitación. Según Van de Velde, el intento de sistematizar el campo de la producción artística mediante el establecimiento de normas rígidas pone trabas a la invención artística libre, y por lo tanto daña la calidad artística.

Según Muthesius las obras artísticas son en cierto sentido impersonales y están relacionadas con un complejo de costumbres sociales. No las crean artistas individuales que trabajan en un vacío cultural.



"La Architectura es una ciencia adornada de otras muchas disciplinas y conocimientos, por el juicio de la cual pasan las obras de las otras artes. Es práctica y teórica. La práctica es una continua y expedita frecuentacion del uso, ejecutada con las manos, sobre la materia correspondiente a lo que se desea formar. La teórica es la que sabe explicar y demostrar con la sutileza y leyes de la proporción, las obras executadas" (del Lib. I, cap. I)

MARCO VITRUVIO, De Architectura, I a.C. Trad. de Ortiz y Sanz, 1787



"Toda la arquitectura tiene como fundamento dos principios, uno de los cuales es positivo y el otro arbitrario. El fundamento positivo es el uso y la finalidad útil y necesaria para la cual ha sido construido un edificio, tales como la solidez, la salubridad y la comodidad. El fundamento que yo llamo arbitrario es la belleza que depende de la autoridad y de la costumbre".

CLAUDE PERRAULT (Les dix livres d'Architecture de Vitruve, 1673)



El tipo no es el producto inconsciente de la historia. Está profundamente arraigado en la cultura. Está relacionado con lo que ya existe en la memoria colectiva.

El nacimiento de tipos colectivos deriva de condiciones económicas, sociales, culturales y tecnológicas. La idea fundamental de la teoría del tipo de Quatremère es que nunca se genera nada a partir de la nada. Todas las formas nuevas derivan de formas existentes. Los nuevos tipos se matizan con los viejos, dado que es imposible socialmente eliminar la memoria colectiva en el plano ideológico y pareciera que cualquier principio original y nuevo deriva de hecho de un pasado reconocible y rastreable. El movimiento moderno, negando los tipos, generó un estilo en clara continuidad con la noción del mismo de siglos precedentes, pese a su discurso divorcista.

La receta griega del Orden cae muerta ante las tecnologías constructivas utilizadas por los romanos como el arco y la bóveda. La columna pierde supremacía frente al muro, el arco y la bóveda, a la que queda relegada. Si bien los tratados de arquitectura toman a la columna como punto de partida de la proporción de los órdenes, la columna no es un elemento representativo de la arquitectura romana pero si lo es sin duda de la griega. A su vez, el orden deja de ser un factor casi exclusivamente religioso como en Grecia (no porque solo fuese aplicado a los templos, sino porque en ellos llega a su cumbre, muy lejos de cualquier otra expresión de arquitectura en donde se lo aplicara) para pasar a formar parte de la vida religiosa, civil y militar de Roma. Cabe destacar que en el aspecto religioso el orden se manifiesta en su lenguaje puro, ideal (los templos en su mayoría mantienen el sistema trilítico griego).

Si tenemos en cuenta al Orden como distinto de desorden, de caos, no es extraño que no se halla innovado en los templos, y en los casos en que se lo hizo se construyeron obras como el Panteón en el que su grandeza y majestuosidad no admiten discusión.

Si nos remontamos por un momento a la arquitectura helenística encontramos el paso previo a "la formulación o mutación del orden griego en lo que denominamos el orden romano". Se descubre el espacio exterior, ya no solo como recorrido o como previo al templo, sino como una extensión de este mismo y su relación con el entorno. Si a todo esto le sumamos a una nueva forma de arquitectura nunca explorada como la explotación del espacio interior tal cual como lo entendemos en la actualidad (sin duda el espacio interior es un "descubrimiento romano"), a nuevas tecnologías como el arco y la bóveda (pilar de la arquitectura romana) nos encontramos frente a una arquitectura nueva desligada del orden griego.

Edificios como éstos reclamaban en su tiempo una nueva libertad, no relacionados con órdenes concretos, pero estrechamente relacionada todavía con los ritmos y la disposición general de la arquitectura clásica. Esto lleva a una reformulación de los órdenes griegos. Si bien se sigue teniendo en cuenta a la columna como pilar de las proporciones y de la arquitectura, en la práctica sucede todo lo contrario. Estamos frente a un binomio Teórico - Práctico en el cual, en el ámbito de la teoría se aferran al orden griego ampliando aspectos como la superposición de ordenes y la relación entre los mismos, mientras que en el ámbito práctico solo se utiliza al orden como una mera expresión ornamental. El orden griego (sistema constructivo) es el aspecto a considerar como teoría, como referencia formal, como método de análisis antes del proyecto. El orden romano (expresión ornamental) es una reformulación, una adaptación de la estética constructiva del orden griego a la modernidad romana, a su sistema constructivo.

La finalidad de la arquitectura clásica y de los ordenes ha sido siempre lograr una armonía demostrable entre las partes, asegurando que las relaciones entre las diversas dimensiones de un edificio sean funciones aritméticas simples y que los cocientes numéricos entre las diversas partes del edificio sean los mismos o estén relacionados entre si de modo muy directo. Se llegó a considerar los órdenes como la mismísima piedra angular de la arquitectura en los que se encarnaba toda la sabiduría de la humanidad en el arte de construir.

La modernidad aturde. Roma crece y se expande y en su recorrido salpica su cultura y se funde al resto. Los cinco ordene pasaron de mano en mano como un juego respecto del cual todas las desviaciones eran discutibles. Los órdenes varían considerablemente de una obra a otra y son susceptibles de que cada cual abstraiga de ellos los rasgos que considera más idóneos para cada orden a fin de configurar su corintio ideal, su jónico ideal, etc.

Los romanos utilizaron los ordenes del modo más explicito posible aplicados a su arquitectura como una forma de comunicación. Con su vasto imperio convirtieron al sistema constructivo romano en el idioma clásico universal, aquel que tuvo mayor alcance en el mundo de occidente.

La modernidad (en el termino brusco de la palabra) es un quiebre con el pasado. Marca un momento en la historia en el que el lengua artístico, los métodos de análisis y las formas de entender la vida se separan de alguna forma significativa de como se lo hacia o entendía tradicionalmente.

La reformulación de los ordenes griegos para los romanos fue un quiebre con la forma tradicional de construir. Surgieron nuevos métodos de análisis y nuevas formas de entender la arquitectura. Fue la modernidad sobre el clasicismo griego. Pero en este salto adoptaron y desecharon tantos códigos como les era necesario para su arquitectura, para sus nuevas tecnologías y sus nuevas necesidades, y al hacerlo elevaron el lenguaje arquitectónico a un nuevo nivel, logrando sus propios tipos.

Un edificio clásico es aquel cuyos elementos decorativos proceden directa o indirectamente del vocabulario arquitectónico del mundo antiguo.

La armonía de una estructura se consigue mediante las proporciones asegurando que las relaciones entre las diversas partes del edificio sean los mismos o estén relacionados entre si de modo muy directo. El propósito de las proporciones es establecer una armonía en toda la estructura que resulta comprensible ya sea por el uso explicito de uno o más órdenes.

El movimiento Moderno rompe el lazo estético con el pasado, con lo clásico. Lo juzga de ornamental y jerárquico (dos pecados mortales para una nueva arquitectura que se quería desnuda e igualitaria). Sin embargo no se aleja del sentido clásico de la simetría, la proporción y el orden (no el orden estético griego o romano, sino un orden acorde a las nuevas necesidades). El Movimiento Moderno se afirma como respuesta a necesidades funcionales o de utilidad social, concretándose a través de un lenguaje expresivo de lo tecnológico y que asimilaba formas derivadas de la temática industrial. Veía la estética de la forma arquitectónica como algo que se lograba sin la interferencia del diseñador. La forma era simplemente el resultado de un proceso lógico por el cual se unían las necesidades y las técnicas. La única tipología aceptada era aquella cuyos objetos resolvían estos problemas. La idea tradicional de tipo unida indefectiblemente a experiencias históricas del pasado, no cuadraba dentro del Movimiento Moderno, que indicaba haber superado toda instancia histórica. Si bien la idea de tipo no parece poder separarse de las experiencias culturales del pasado, deberá reconocerse que las surgidas del Movimiento Moderno obligan a su redefinición conceptual. Para Le Corbusier la búsqueda tipológica existió en un alto grado pero reconociendo que toda obra debe distinguir diversos tipos funcionales, organizativos, tecnológicos, estructurales, espaciales, formales, etc., y que en un proceso de diseño la consideración de los múltiples aspectos podía generar muchos tipos. El tipo era una serie de tipos, dice Argan, y no una receta a copiar como puede entenderse la tipología clasicista.



"Mi intención no aceptaba la adopción de los módulos de Vignola en la construcción. Sostengo que la armonía existe entre los objetos que uno esta manejando. La capilla de Ronchamp muestra quizá que la arquitectura no es una cuestión de columnas sino de hechos plásticos. Los hechos plásticos no se regulan por formulas escolásticas o académicas, son libres e innumerables"

LE CORBUSIER




La posmodernidad se presenta claramente como antimodernidad.

Josep M. Montaner se muestra identificado frente al revivalismo clasicista de la posmodernidad por dar una respuesta a la perdida de la arquitectura de estilo internacional, de la tradición y de sistemas convencionales que creía perdidos. En cambio Williams Curtis define a la posmodernidad como un "revivalismo descafeinado" y asegura que en lugar de un enriquecimiento de los significados actuales ha habido una devaluación del pasado y encuentra al igual que Summerson el lenguaje clásico de la proporsión en la modernidad. Éste ultimo asegura que lo mejor que dejo el lenguaje clásico son los procedimientos racionales que controlan la invención y cita a Le Corbucier como el mojón clásico dentro de la modernidad, como el más moderno y mas clásico de la modernidad. Habermas define a la modernidad como un proyecto incompleto, como un cambio de ideas que se separan del pasado en forma brusca y no llegan a concretarse ya que terminan fundiendose con estas. Además estas ideas modernas utilizan las herramientas del pasado para llegar a concretarse (tanto como el manierismo aprende de las pinturas renacentistas o como Le Corbusier reutiliza el rectángulo áureo en sus obras). No olvidemos que Le Corbusier formula su propio “tratado” de arquitectura al publicar “El Modulor”, que podría interpretarse como una nueva traba al diseño por quien levantaba la bandera de la libertad.

Carmine Benincasa dice: “la obra de arte clásica es una síntesis, síntesis de todas aquellas realidades que un clásico considera como la quintaesencia del ser. A partir de esto el artista clásico se propone eliminar de su trabajo, de su imagen del mundo todo lo que es accesorio, ambiguo, fortuito, marginal, gratuito; todo lo que puede aparecer como molesto, confuso, inorgánico, insignificante”. Sin dudas, una definición propia del Movimiento Moderno.



“Es obvio que durante los últimos cincuenta años, aproximadamente, la base social, económica y técnica de la arquitectura ha cambiado de manera diferente y más radical del modo en que sucedía en el periodo en que escribió Quatremére.”

“Es característica de las buenas teorías generales que sean susceptibles de reinterpretaciones. La noción de tipología insiste en que el objeto de la arquitectura es precisamente reconciliar estas tipologías nuevas y antiguas. La misma idea del tipo implica que hay continuidad histórica, y que tanto lo nuevo como lo antiguo se modifican al tomar contacto entre sí. La característica de todos los estudios ideológicos –es decir, los estudios de significado social- es que existe una diferente razón de cambio en diferentes niveles de experiencia. Por definición es imposible eliminar la memoria del campo de la ideología. Que esto es así puede demostrarse por el hecho de que aun la ruptura más radical y reciente con el pasado pronto se establece como hábito. El Movimiento Moderno mismo, que deseaba cortar el cordón umbilical de la memoria arquitectónica, muy pronto se convirtió en un estilo establecido.”

“Es a esa compleja red de significados que pertenecen a la historia de la arquitectura y al presente, que la investigación tipológica puede ayudar para su sistematización y a tornar aprovechable".

ALAN COLQUHOUN



El proceso de diseño tipológico, entendido el tipo como hipótesis, consiste en confrontarlo con los hechos reales y los requerimientos, reformulando el tipo hasta aproximarlo a una respuesta adecuada a la problemática o a un programa planteado. El conocimiento de los tipos preexistentes nos permite libertad, así sea tan solo para oponernos a ellos. Los estudios tipológico-morfológicos son importantes siempre y cuando no lo mitifiquemos como el funcionalismo lo hizo con las funciones físico-programáticas, transformándolas en un verdadero acto de verdad cegadora.



"El ardor del genio propio del artista, actuando sobre estos materiales que han sido diligentemente recolectados, le permitirá hacer nuevas combinaciones, quizá superiores a las que antes habían estado a disposición del arte..."

JOSHUA REYNOLDS




No es la tipificación lo que coarta la creación, sino el conciente o inconsciente apego a la tipificación. Volvemos a las tipologías un condicionante en el momento en que no podemos ver más allá de ellas, cuando simplemente damos a un tipo el valor de verdad absoluta y descartamos llanamente el resto del universo.

Tomas Maldonado sugiere que el área de la intuición pura debe basarse en un conocimiento de soluciones pretéritas a problemas conexos, y que la creación es un proceso de adaptar formas, derivadas de necesidades del presente. Si bien considera esto como una solución provisional (“un cáncer en el cuerpo de la solución”) reconoce que este es el verdadero procedimiento que siguen los diseñadores.



"He tenido la cara dura de adoptar ese orden dórico desgastado por el tiempo, algo encantador. No puedes copiarlo... No puedes copiar: si lo haces te encuentras cogido..."; pero también dice: "No puedes jugar al original con los ordenes".

EDWARD LUTYENS




Un ejemplo de esto es cuando académicamente se plantea la resolución de un edificio en un terreno dado, sin programa, sin utilidad, solo ideal y escultóricamente. Es muy probable que planteemos una imagen con la cual nos sintamos plenamente cómodos, casi enamorados. Al momento en que surgen los programas, el hecho de despejarse de esa imagen ideal planteada anteriormente es un parto de elefante. Intentamos por todos los medios de que esa imagen cuaje con el programa, la estiramos, la inflamos, pero nada logra que podamos sacárnosla de la cabeza. Nuestro tipo nos condiciona.

La burocracia ha ensuciado a la arquitectura como a tantas otras corrientes. Es aquí, donde con dolor y despotismo se entremezcla la enseñanza. El cuidado y amor con que está intentándose conservar el recuerdo de una arquitectura más sofisticada, de una cultura madre, declarando patrimonio a las arquitecturas del pasado se transforma instantáneamente en oposición y/o desprecio a la posición de desarrollarla hoy en día. ¿Qué pasaría si hoy se construyera “La Pedrera”? ¿Por qué se aplaude la culminación de la Sagrada Familia y seguramente se despreciaría cualquier obra similar surgida en la actualidad? ¿Por qué si las amamos y nos abatimos contra ellas? El problema del tipo surge cuando no soportamos colocar la Biblia junto al calefón porque simplemente la historia y la razón (y nuestra mente manipulada por el academicismo de moda) no nos lo permiten.



"SEPTIEMBRE 1 noche observé a un hombre que sostenía una aspiradora sobre su cabeza e intentaba aspirar las estrellas. Era un trabajo inútil. No tenía la máquina enchufada".

JOHN HEJDUK (Victims, 1986)




Es nuestro acto conformista, poco incursionista y comodista lo que termina limitando nuestro acto de diseño. No son los tipos, sino el apego a lo conocido, a aquello que nos da comodidad y facilidad para desarrollar programas.

Estamos tan preocupados por llegar al conocimiento del pasado que esto coarta y condiciona (no limita, sino condiciona) dar un paso significativo en la creación de lo nuevo. Estamos acostumbrados a ver publicidades en la que se anuncian productos como la gran nueva novedad que revoluciona lo actual y sin embargo terminamos descubriendo que esta novedad termina siendo una pequeña flexibilidad en un sepillo de dientes. Seguimos reinventando lo existente, modificándolo, dando variantes, perfeccionando, pero no nos detenemos a crear y dar un verdadero salto nuevo y revolucionario. Vivimos pendientes de la salida de la ultima revista de arquitectura para tomar todo aquello nuevo y hacerlo conciente en nuestra realidad. Los estudios tipológicos pueden facilitar nuestra comprensión de la cultura. Intentan dar lugar a los pendorchos arquitectónicos actuales de los que nos sentimos desconcertados y ajenos. Nos cuesta horrores comenzar un proyecto sin haber revisado, ojeado y plagiado algunas imágenes acordes con nuestro gusto y con la novedad. Le tenemos miedo a la hoja en blanco. Los arquitectos estamos obsesionados por cierta clase de reflejo modernista en el sentido de no repetir las mismas formas. Hoy no hay rincón del mundo industrializado en el que los altos y satinados bloques, las perspectivas de hormigón, los rectángulos repetidos hasta el infinito no sean típicos y familiares. Sin embargo, todos son nuevos y distintos, pero iguales a la vez. Es aquí, donde una y otra vez, vivimos condenados y liberados por las tipologías.





“La construcción moderna esta ahora tan condicionada universalmente por el perfeccionamiento de la tecnología, que la posibilidad de crear formas significativas se ha hecho en extremo limitada.”

KENNETH FRAMPTON "Hacia un regionalismo critico: Seis puntos para una arquitectura de resistencia"




Para Ventura, el tipo se ha reducido a la imagen, o mejor, la imagen es el tipo, siguiendo así la opinión de que la comunicación se produce mediante imágenes



“La enseñanza se dirige hacia la imaginación y la invención, una condición básica para el siempre cambiante escenario industrial, para la tecnología en desarrollo. El último paso en esta técnica es el énfasis en la integración por medio de la búsqueda consciente de relaciones. Los métodos de trabajo intuitivos del genio dan una clave para este proceso. La habilidad única del genio puede ser alcanzada por todos si se aprehende una de sus cualidades esenciales: el acto de conectar elementos que en apariencia no se corresponden. Si la misma metodología fuera usada generalmente en todos los campos podríamos tener la clave de la época: ver todo en sus relaciones”

MOHOLY NAGY




No tenemos por qué limitarnos ni a la ventana vertical del pasado, ni a la horizontal moderna, ni a muros portantes o a planta libre. Son parte de un inventario tipológico infinito que se acrecienta con el conocimiento y permite ser reinterpretado y reelaborado. Lo vemos en las ventanas de Kahn o Libeskind. Así, valorando la tipología como materia prima previamente reconocida para la reinvención y la contestación, aparece como instrumental valioso a nuestro quehacer.

Hoy no hemos olvidado la discusión sobre el tipo, sino que ya es parte integral de las decisiones y análisis propios de cada arquitecto. No por eso, ante la aparición de “objetos raros” de las nuevas vanguardias bimilénicas potenciamos y alzamos la duda ¿son estas obras de arquitectura? ¿Deben transmitir mensajes? ¿Sus formas tienen sentido? ¿Son caprichosas? En esos momentos, el arquitecto tiene dudas, se siente amenazado por la ignorancia. Entonces se cultiva, investiga y analiza, alejándose del caos de su ignorancia invocando el conocimiento, y ante este estimulo provoca su reacción, tipificar.





"Morada de los hombres ¿quien te fundara sobre la razón? ¿Quién será capaz, según la lógica de construirte? Existes y no existes. Eres y no eres. Estás hecha de materiales dispares; pero es preciso inventarte para descubrirte. Igual que aquel que destruyó su casa con la pretensión de conocerla posee sólo un montón de piedras, de ladrillos y tejas, y no sabe qué servicio esperar de ese montón de ladrillos, de piedras y tejas, pues le falta la invención que los domina el Alma y el corazón del Arquitecto. Porque faltan a la piedra el Alma y el corazón del hombre.

Pero como las únicas razones son las del ladrillo, la piedra y la teja y no las del Alma o del corazón que las dominan, por su poder las transforma en silencio, y como el Alma y el corazón escapan a las reglas de la lógica y a las leyes de los números, entonces, Yo apareceré con mi arbitrariedad. Yo el arquitecto. Yo, que poseo un alma y un corazón. Yo único que posee el poder de cambiar la piedra en silencio. Llego y amaso esta pasta que es sólo materia, según la imagen que sólo me llega de Dios y fuera de las vías de la lógica. Yo construyo mi civilización, prendado del gusto que tendrá, como otros construyen sus poemas y la inflexión de la frase y cambian la palabra, sin estar obligados a justificar la inflexión y le cambio, prendados del gusto que tendrán, y que conocen en el corazón."

ANTOINE DE SAINT-EXUPERY "Ciudadela"











Bibliografía





· Arquitectura y Humanidades

Seminario y Taller de Investigación Arquitectura y Humanidades,

Programa de Maestría y Doctorado en Arquitectura

Universidad Nacional Autónoma de México

http://www.architecthum.edu.mx/index.shtml



o La Arquitectura del Silencio - Arq. Carlos Alberto Artesa

o Algunas definiciones de Arquitectura - Dr. Manuel Martin Hernández



· Lo esencial del clasicismo - John Summerson

· La idea de Tipo – Alan Colquhoun

· Tipología y método de diseño – Alan Colquhoun

· Apuntes de Cátedra – Historia 1 y 2 – Arq. Gil Casazza

· Trabajos Prácticos de Historia 2 – Román Carcagno

· Apuntes personales de teóricas del Arq. Miguel Angel Roca

· Oppositions, New York, 1978 - Rafael Moneo.

· Enciclopedia Encarta 99

· Diccionario de Castellano Escolar – Editorial Sopena.

· Pequeño Larousse en color - García Pelayo y Gross,

· Páginas web varias:

o
http://www.iespana.es/legislaciones/utopias.htm

o http://arq.unne.edu.ar/areadigital/area2/nueva/utopiaperez.htm

o http://habitat.aq.upm.es/boletin/n24/acver.html

o http://www.lacentral.com/wlc.html?wlc=30&seleccion=154

o http://www.vitruvius.com.br/arquitextos/arq047/arq047_03_e.asp

 

2 Responses to Tipología y Arquitectura Ver. 1.1

  1. Román Carcagno Says:
    probando comentario
  2. La Luna Says:
    Llegué buscando a Quincy, y me quedé leyendo. Muy interesante blog.
    Prometo que vuelvo.

    Saludos.